sábado, 17 de febrero de 2018

Utilizar la temperatura de color de la luz para mejorar el agua. Les diré cómo hacerlo.

¿Alguna vez han pensado en tomar una copa de agua con diferente graduación energética? Sí, agua, beber agua, tomar agua del grifo, si es de total confianza, o mineral de su marca favorita pero "subiendo su graduación energética". Es fácil, y les diré cómo hacerlo en su casa y con un sencillo experimento casero. El agua que sale del grifo, de la botella o del frigorífico es una agua que está "a oscuras", vamos a llevar el asunto a la luz, busquemos la luz y la naturaleza nos dará su enseñanza, sigan mi torpe explicación de tan complejo asunto.
En la foto superior expongo cuatro copitas con vidrios de diferentes tonalidades, amarillo, verde, azul y violeta, cuatro colores básicos que harán que su agua pase de casi muerta a algo energizado, tremendamente energizado. Simplemente usaremos la luz del sol y unos sencillos conocimientos de óptica.

Lord Kelvin descubrió hace siglos que la luz tiene lo que él denominó temperatura de color y nos legó su extraordinaria escala, la utilizaremos para saber lo que hacemos. El agua que sale del grifo o de la botella ha estado simple y llanamente a oscuras durante mucho tiempo por lo cual su estado vibratorio y energético es muy bajo, bajísimo, y les paso esta idea que hará que usted pueda utilizar el agua para subir su tono vital de la manera más simple que se me ha ocurrido hasta la fecha.


Si usted tiene un envase mejor que el que expongo utilícelo pero si no puede usar botellas de vino o similar, bien lavadas, ¡quiteles las etiquetas! No sea un marido desastroso como yo y déjelas bien limpias. Tenemos en las fotos anteriores botellas de vidrio amarillo, verde y azul como ejemplo. Simplemente tiene que llenarlas de agua y exponerlas a la luz solar, no tiene por qué ser directa, pueden estar perfectamente a la sombra.
Y volvemos a la escala Kelvin y nuestra óptica para aficionados: el vidrio amarillo absorbe la luz azul, de muy alta temperatura y onda corta, relativamente. El vidrio verde absorbe la luz violeta, de mayor temperatura luminosa y onda aún más corta que la azul. El vidrio azul absorbe la luz roja, de baja temperatura y la onda más larga entre las ondas que componen la luz visible. ¿Ve por dónde voy?
El vidrio filtrará la luz solar y concentrará en el agua un tipo específico de onda, de vibración, de energía solar. ¿Maravilloso, no le parece?
Con una hora de exposición a la luz solar será más que suficiente, si la expone al aire libre ponga tapón para que no entre polvo, virus, bacterias y otros pequeñísimos monstruos que hay en la atmósfera siempre flotando. Después puede beberla con toda tranquilidad e incluso guardarla en la nevera ya que pasarán horas antes de que su agua energizada pierda sus propiedades.

Vuelvo a exponerles la escala Kelvin por si usted quiere elegir la hora del día para poner el agua a la luz. Todo está en la naturaleza, excepto la estupidez humana. ¿De dónde he sacado la idea de darle color al agua para beber? Observen:

Un ejemplo de uva godello y otro de uva mencía, ¿observan el color de sus pellejos? La naturaleza lleva millones de años haciendo cosas maravillosas, tan solo tenemos que aprender de ella. La uva godello comienza teniendo tonalidad verde y pasa al amarillo al madurar, concentrando en su interior, en su agua, la vibración violeta y después la azul, ¡maravilloso! Me encanta ese vino blanco servido bien fresquito, ¡ah! un prodigio de la naturaleza, vayamos con otro: la uva mencía. También es llamada Negra Brava, asombrosa, comienza siendo azul oscuro y pasa por el violeta llegando casi al negro concentrando grandes cantidades de luz roja, de ahí ese maravilloso color tinto del vino del Bierzo, ¿asombroso, verdad? Eso mismo les propongo hacer con su agua para beber, ¡utilice la luz solar! pronto sentirá la diferencia.

¿Le apetece ahora tomar una copita, verdad? No se prive, y cuénteme sus experiencias con el agua. Una copa de vidrio violeta concentra luz roja tirando incluso a infrarroja, algo muy cálido puede ocurrir en su organismo tras tomarla. Disfrute de la vida, somos seres húmedos y necesitamos beber continuamente, ¿no le parece a usted?. No intento ser original si no aprender de los sabios, no estamos inventando la pólvora, esto es ya muy viejo que se ha vuelto a olvidar, observen:

Los tuareg, ¿quien sabe más que ellos de pasar calor en el desierto? ¿Y cómo visten? Colores azules y violetas, ¡frescor!
Otra muestra:

Los lapones, algo saben de lo que es pasar frío en los largos inviernos boreales, ¿y cómo visten? Principalmente colores rojos, la experiencia es un grado nos decían en el servicio militar. Eso es lo que le indico que haga con sus botellas de agua.

El agua energizada en la botella azul le irá muy bien a esa jarra que usted guarda en el frigorífico para refrescarse, haga la prueba y compruebe.

El agua energizada en la botella verde irá estupendamente para rellenar el depósito de su cafetera o para cocinar, haga la prueba y decida.


Cuando haya realizado varias veces este experimento con diferentes colores ya estará preparado para realizar un experimento aún más interesante: agua nocturna. No se ría, este fue uno de los secretos mejor guardados de los alquimistas de los tiempos de Galileo Galilei. Hay que probar por si funciona, ellos buscaban el elixir de la eterna juventud y curas para todo tipo de mal orgánico. Estas cosas las descubrieron en la Edad Media los maestros vidrieros de las catedrales experimentando con los tintes para crear atmósferas precisas en los templos. A continuación comenzaron a fabricar vasos, copas, jarras, de todo utilizando diferentes colores, ¿por qué, me dirá usted? Buscaban la piedra filosofal, ese oscuro mineral que hay que extraer de lo profundo de la tierra y sacar a la luz, ¿qué mineral sería ese?


Se toma una botella, en este caso de vidrio transparente y bien limpia, y se rellena con el agua de su total confianza, a continuación se deja al aire libre toda la noche expuesta a la luz de las estrellas, da igual si hay luna o no, se retira antes de que amanezca y se bebe en ayunas. No es necesario beberse la botella de un tirón, hay que ser mesurado en el intento, ya irá bebiendo el resto durante el día. Y ya me contará qué tal se siente tras este nuevo experimento.
Use siempre copas y botellas de vidrio nunca de plástico u otras cosas horrorosas.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Puede el agua memorizar formas geométricas? Podría ser.

¿Puede el agua memorizar las formas geométricas? He leído y ojeado algunos vídeos con interesantes discusiones sobre el asunto y me permito indicarles cómo hacer ustedes mismos alguna prueba casera al respecto. Utilizaré para ello alguna medalla de Aurora, mi esposa, y les paso alguna foto sobre cómo realizarlo.
En un vaso o tarro con agua, mejor si es mineral, de la marca que prefieran, introduzcan una forma geométrica que les resulte especialmente atractiva, en este caso, en la foto, es una forma a la que llaman La flor de la vida. Se parece curiosamente a la representación en dos dimensiones del átomo del potasio así que tal vez ese agua tenga un cierto regusto a plátano de Canarias. Es una broma.

Deje la medalla unos minutos en su interior, si se le cae al fondo no importa, ya la rescatará tras beberse el líquido. Utilice medallas de metales nobles por favor, no le quiero envenenar.
La idea básica es que el agua, ese prodigioso mineral regalo de estrellas ancestrales, es la fotocopiadora en tres dimensiones universal. Puede memorizar cualquier forma con la que tome contacto, es mejor si puede utilizar algún colgante con tres dimensiones pero para un primer intento con las de dos dimensiones nos aviaremos. El agua del vaso copiará el diseño, la forma geométrica en él introducida y al beberla irá directa a nuestro interior, a nuestra sangre y con ella a nuestras células llevando esa imagen como información incorporada. La flor de la vida, suena bonito, ¿verdad?

Puede utilizar el diseño que más le agrade, repito, y mejor aún si es en tres dimensiones, tan solo deje el medallón unos minutos dentro del vaso y que el agua copie la forma. El rosetón de la catedral de León, una preciosidad de los maestros geómetras del Medievo, directo a sus células.


¿Siente algo en especial? No a los cinco minutos por supuesto si no horas después, tal vez esta prueba sería más efectiva realizarla por la mañana y en ayunas. Repito: en principio puede utilizar aquellas formas geométricas que a usted le resulten más queridas, más aceptables, entrañables diría yo.

Si la prueba le ha resultado satisfactoria o al menos intrigante ya estará dispuesto para dar el siguiente paso: utilizar el agua para fotocopiar formas más interesantes como las flores, rosas, claveles, lo que usted prefiera, tan solo tiene que introducirlas en el agua durante unos minutos y después al beberla este diseño maravilloso, regalo de la naturaleza, irá directamente a sus células.
¿Se atreve usted ha realizar este experimento casero? Espero sus comentarios.