miércoles, 29 de febrero de 2012

Primera Marcha por el Valle del Marqués, León.

El domingo 11 de marzo y organizado por la Delegación Leonesa de Montañismo se realizará una marcha para montañeros que partirá de Felmín para subir al Valle del Marqués y terminará en Villalfeide. Todos los montañeros estamos invitados a participar en ella.

Como el mapa indica se sube por Tabanedo y Rodillazo al Collado Santiago para después atravesar el Valle del Marqués y después bajar a Villalfeide atravesando la Forca de Vegacervera.


Vista del pico Polvoreda y el Valle del Marqués desde el Bucioso.

El delegado de Montañismo de León ha gestionado un permiso especial para atravesar el Valle del Marqués el día reseñado. Es un lugar muy bonito (en la foto) de la montaña leonesa y que por fin se puede volver a recorrer.

El recorrido normal es el indicado en el mapa. Atravesar desde el Collado Santiago por todo el Valle del Marqués a la Forca de Vegacervera (en la foto) y bajar por Vegallanos a tomar el camino de la vieja mina hasta llegar a Villalfeide.

Para los que lo deseen también hay la opción de subir al Pico Polvoreda (2.007 m.) y bajar por los Barriales a Villalfeide.
Incluso hay una tercera opción posible, para los que no puedan subir al Valle o el Polvoreda que es bajar del Collado Santiago a Correcillas y después unirse a los demás en Villalfeide.
Las inscripciones pueden realizarse en la Delegación Leonesa de Montañismo, en el estadio municipal Reino de León, oficina 9, los próximos martes y viernes de 19.00 a 20.30 horas. También se puede llamar a los teléfonos 987250052 y 649161320.
Animarse gente.

martes, 28 de febrero de 2012

Travesia Getino - Sancenas - Valdeteja

Recuerdos de una travesía primaveral por la montaña central leonesa; De Getino a Valdeteja pasando por los picos de Sáncenas. La foto está hecha en la cima del Cueto Calvo.

Llegamos una estupenda mañana de primavera para hacer una bonita excursión de apenas 15 kilómetros desde Getino subiendo a Sáncenas, y subir algunos picos, para después bajar a Valdeteja. Calculamos 8 horas para su realización y nos sobró tiempo pues el desnivel máximo es de 870 metros.

Del pueblo tomamos un bonito senderín que nos sube hacia la zona de Los Mirallos

Y tras superar el hayedo subimos a derecho hacia Las Colladas.

Vamos ganando altura y dejando a nuestras espaldas Gete y Getino. Al fondo de la foto.

Sobre los 1.600 metros de altitud tenemos a nuestras espaldas el pico Machimedia y el Machacao detrás.

Al fin en lo alto de Las Colladas tenemos a la vista el Pico Polvoreda: De aquí nos vamos a buscar la Cueva de las Grajas y el Cueto de las Palomas.

Una estupenda vista de la Collada de Valdeteja y el pico Bodón desde el Cueto de las Palomas (1.844 m.)

Después marchamos a subir el Cueto Calvo (1.921 m.) Una cumbre caliza que domina toda esta zona.

Después buscaríamos sitio donde resguardarnos del relente que corría y tomar el aperitivo junto a la fuente de Sáncenas.

Aún nos quedaba una buena tirada para subir al Pico Bucioso (1.961m.) de estupendas vistas tanto de Valdorria como de Valdeteja.


Subiendo al Bucioso con la vista puesta en la Peña Valdorria.

También vamos viendo casi constantemente la Peña La Verde, con su característica forma piramidal.

La llana cima del Pico Bucioso (1.961 m.) nos dejaba a la vista todo el cordal del Braña Caballo.

Ya teníamos a la vista Valdeteja con los picos de Mampodre al fondo y el Pico Bodón justo enfrente.


Bajamos al Collado Bucioso (1.751 m.) disfrutando de las vistas del Pico Polvoreda y el Valle del Marqués y de aquí directos a Valdeteja para regresar a casa.
Es una excursión estupenda que realizó el club SLAC-Collado Jermoso y que propongo para que la realicen otros clubes de montañismo.

En este plano tenéis marcada la travesía de Getino a Valdeteja pasando por el Cueto Calvo, Sáncenas, y el Pico Bucioso.

sábado, 25 de febrero de 2012

Campamento Regional de Montañismo Vegacervera 2001. Final.

El tercer día de campamento realizamos una estupenda excursión al Cueto Calvo recorriendo de paso toda la zona de Sáncenas.

Después de desayunar convenientemente dejamos el camping y marchamos por la carretera para atravesar las Hoces de Vegacervera y tomar la carretera de montaña que sube a Tabanedo y Rodillazo.



Continuamos subiendo por la senda hasta el Collado Santiago y de éste al Collado de los Tres Mojones. Había moscas a puñados que nos abrasaron literalmente a picotazos y la vegetación estaba altísima pero conseguimos llegar al collado.
En la primera foto tenemos al fondo el pico Polvoreda y en la segunda vemos el Valle de Rodillazo por el habíamos subido; y al fondo el Pico Machacao.

Continuamos la subida hacia el Pico Bucioso (1.961 m.) buscando senderines de las vacas para poder llegar a lo alto. Al fondo vemos el Valle del Marqués por el que habíamos caminado el sábado el día anterior.

Vacas y moscas, moscas y vacas, para llegar al Bucioso. Pero teníamos a la vista el Cueto Calvo objetivo del día.

Al fin en la cima del Pico Bucioso (1.961 m.) con el Pico Polvoreda a nuestras espaldas.

Del Bucioso bajamos a la zona carstica hasta la Peña del Sumidero y después recorrer la zona de Sáncenas.

Asomando al Valle de Valverdín desde la Peña del Sumidero (1.819 m.) la vista se nos marcha hasta el Braña Caballo y el Macizo de Peña Ubiña. En primer plano vemos Pedrosa, y tras él, Valverdín.

Y al otro lado tenemos Valverde y el Pico Bodón ante nuestros ojos.

Ahora nos acercamos para subir la preciosa Peña del Mediodía (1.912 m.), balcón privilegiado justo encima de Genicera.

Ya estábamos a tiro del Cueto Calvo donde haríamos parada y fonda después del largo paseo.

Cima del Cueto Calvo (1.921 m.) teniendo al Machacao justo enfrente.
Hicimos una buena parada para comer y reponer fuerzas disfrutando del paisaje aquella mañana veraniega y calurosa.

Para el regreso bajamos directamente a Rodillazo (al fondo a la derecha) teniendo de frente al Polvoreda como referencia.


En este plano tenéis la subida al Pico Bucioso y al Cueto Calvo por si os interesa hacer esta excursión. La zona cárstica de Sáncenas es realmente interesante y con algo de nieve siempre resulta espectacular.

Al llegar a Felmín paramos en la sidrería para rehidratarnos convenientemente antes de volver a Vegacervera y tirarnos al rio de cabeza. Hizo bastante calor aquel día.

Habia que recuperar fuerzas después de las tres marchitas de nada que habíamos hecho en días sucesivos y elegimos el Mesón del Molino de Vegacervera para cenar. Por entonces lo llevaba un cocinero vasco que nos preparó unos chuletones inenarrables.
Eran las 12 de la noche y seguíamos comiendo carne, carne, carne; aquel buey debía tener proporciones míticas pues jamas vi chuletones semejantes.

Había que bajar como fuera toda esa carnaza que nos habíamos metido entre pecho y espalda.
Asi que nos fuimos a las fiestas de Cármenes; y entre bailoteos, cubatas, el toro mecánico, y otras bachatas, cuando amanecía volviamos tranquilos y contentos de vuelta a Vegacervera.


Aún nos quedaba un último día de actividades que consistió en hacer escalada en las Hoces de Vegacervera pero me quedé sin fotos y sin fuerzas. Un estupendo Campamento de Montaña; no es por nada.

viernes, 24 de febrero de 2012

Campamento Regional de Montañismo, Vegacervera 2001, Segundo día.

El segundo día de campamento regional de montaña de Castilla y León, domingo por mas señas, hicimos la excursión fuerte, que era lo que nos pedían los montañeros.
Subimos a Piedrafita en varios vehículos y nos dirigimos al puerto. En la foto sobresale el pico Corralón de Riaño o Celleros, uno de los objetivos de la jornada.

En esta foto estamos subiendo por la pista al alto del Puerto de Piedrafita la Mediana, el collado del fondo, caminado entre las vacas que en estos puertos pastan.

Subiendo al alto del puerto de Piedrafita la Mediana, con Peña Cava a nuestras espaldas.

Y al fin estábamos en el alto del Collado Bustembruno (1.648 m.) con Asturias a nuestras espaldas. El mar de nubes se extendía por las tierras bajas y en las cumbres estábamos fresquitos y soleados.

Desde el collado Bustembruno es fácil subir al pico del Bolero y El Estorbín de Valverde, objetivo de nuestra marcha, las montañas del Puerto Vegarada se ven en el fondo de la foto.


Si las vacas suben hasta Cueto Vea (1.768 m.) nosotros podremos llegar al Estorbín de Valverde, el piquín del fondo. Pero primero tendremos que subir El Bolero (2.042 m.) que tenemos delante.

Por supuesto llegamos a la cima del Estorbín de Valverde (2.123 m.) y nos hicimos las fotos preceptivas para tener algún recuerdo. Yo lo habré subido media docena de veces pero este es un recuerdo muy especial. Tener la responsabilidad de 30 o 40 cuarenta personas detrás te da otra perspectiva de la montaña.

De la cima del Estorbín regresamos sobre nuestros pasos hacia el pico El Bolero para dirigirnos al Alto de Aguazones (2.046 m.)

De allí continuamos caminando hacia el Alto Vallequín (2.079 m.) y el pico de Campas Tiñosas (2.101 m.) Un cresteo espectacular y más en días despejados.

Y al fin parada para reponer fuerzas en el Collado de La Lambeta de Tonín, disfrutando de sus fantásticas vistas del Macizo de Peña Ubiña.

Continuamos hacia Peña Riaño, observando a nuestras espaldas el camino recorrido. El Robequeras, El Estorbín y El Bolero nos observaban. Pero no nos íbamos a quedar aquí.

Continuamos hacia el Pico Corralón de Riaño, ese mazacote de caliza que tenemos de frente, y que en invierno es toda un experiencia subirlo.

Y por fin llegamos a lo alto del Pico Corralón de Riaño o Pico Celleros (2.128 m.) cuando las nieblas de Asturias ya venían a buscarnos. Algunos gladiadores de las peñas no quedaban contentos y aún tuvieron que subir a mayores  La Carba y el Braña Caballo; los demás bajamos a Piedrafita confiando que no tuviéramos que subir a buscarlos.

En este plano de la zona del Puerto de Piedrafita la Mediana podéis ver la ruta que seguimos aquel segundo día de Campamento Regional.

De vuelta al camping de Vegacervera lo celebramos ampliamente con un estipendio, estilo leonés, por todo lo bien que habían salido las cosas.

Después del convite: entrega de medallas a los organizadores y participantes del Campamento. En este caso a Eulogio, que trabajó lo indecible para que todo saliera bien y la gente estuviera a gusto.

Continuamos la fiesta en el Bar El Molino hasta bien tarde aunque al día siguiente nos quedaba otra estupenda excursión por realizar.