martes, 27 de marzo de 2012

Excursión a Piedrasecha. Desfiladero de Los Calderones. León.

Unas fotos de recuerdo de una excursión que hicimos con el club deportivo SLAC-Collado Jermoso, de León, bajo una fuerte nevada hasta el desfiladero de los Calderones, Piedrasecha. Allá por mediados de noviembre del 1999.
Los autocares consiguieron llegar, detrás de las cuñas, hasta Otero de las Dueñas; despacito y con mucho tiento pues la nevada era de las de antes.
Estaba un poco despejada la mañana, aunque el pronóstico era de nevadas, y nos pusimos a caminar en dirección a Piedrasecha. En la foto se ve la entrada a Viñayo.

Por las calles de Viñayo la nieve alcanzaba los 20 centímetros de altura pero se podía caminar.

Los poco mas de 2 kilómetros de carretera que hay hasta Piedrasecha se hicieron durillos pues la nieve nos llegaba a la rodilla y tal y como habían previsto: comenzó a nevar copiosamente.

Turnándonos para ir abriendo huella llegamos tranquilamente a Piedrasecha una media hora mas tarde.

A la entrada de Piedrasecha la nieve ya alcanzaba el metro de altura y en algunos lugares bastante más.

Así que la primera idea fue parar y reagruparnos en la iglesia del pueblo, que se encuentra justo a la entrada, y discutir un poco sobre qué se podía hacer en un día como éste y con esa nevada.

Continuamos ruta, por que para estar sentados nos hubiéramos quedado en casa, y subimos hasta la cueva de Nuestra Señora del Manadero.

Tuvimos que trabajar de lo lindo para abrir huella segura en los escalones de subida a la cueva; pero mereció la pena. Aquí los dos jipis que íbamos en cabeza.
Paramos un buen rato al abrigo de la cueva y aprovechamos para comer algo y hacernos unas fotos de recuerdo.

Todavía a un grupo de nosotros le quedaba ganas de subir mas arriba y marchamos a intentar pasar el Desfiladero de los Calderones.

Pero, tal y como yo les había avisado, hacia la mitad de desfiladero tuvimos que dar la vuelta deprisa y corriendo. El riesgo de aludes era demasiado grande y cada poco caían unos bloques de hielo y nieve impresionantes.
La nieve no sé a qué altura llegaría. En algunos puntos simplemente nadabas por la nieve en polvo.

Así que tuvimos que darnos la vuelta y regresar a Piedrasecha, donde paramos a recobrar fuerzas.
Y una hora mas tarde estábamos de vuelta en Otero de las Dueñas.
Una bonita excursión. Apenas anduvimos unos pocos kilómetros pero algunos terminamos agotados. ¡Cómo nevaba entonces! Algunos todavía se acuerdan.