lunes, 28 de mayo de 2012

Encuentro de Montañeros Leoneses de 2012, Torrebarrio, León.

Ayer domingo, y a pesar de que una vieja lesión me tiene casi cojo, asistí al Encuentro de Montañeros Leoneses organizado por la Delegación Leonesa de Montañismo y el club deportivo Yordas. Como no estaba para subir cuestas me bajé del autocar en San Emiliano y dediqué el día a hacer fotos por la zona. Primer destino: Pinos.
Hacía una mañana estupenda y daba gusto caminar.

Una vista de Pinos desde su ermita con el pico Penouta al fondo.

Y otra vista de Pinos con las Ubiñas de fondo. Casi podía oír a los montañeros subiendo al Ronzón en aquel momento. Hubo un problema con un autocar y un buen grupo de gente empezó a subir a Ubiña casi una hora mas tarde.

Una vista de San Emiliano, con la sierra de Villabandín al fondo.
Subí un poquito de monte para obtener algunas vistas de Babia que llevarme de recuerdo de este día.

Otra vista de San Emiliano, con la Loma Palomo y el Pico Pozo Lao a la derecha.

Sobre las 12.00 paré en San Emiliano a tomar un refresco y después continué caminando hacia La Majúa.
La mañana era estupenda y supongo que ya había unos cuantos participantes del Encuentro de Montañeros en la cima de Peña Ubiña.

Al llegar a La Majúa subí hasta Nuestra Señora del Otero para tener unas buenas vistas del valle y el pueblo.

Una vista de La Majúa con el Morro Negro al fondo.

Y otra foto de La Majúa con Peña Mala y el Pico La Legua al fondo.

 De La Majúa marché a continuación hacia Candemuela por un senderín que atraviesa por los praos.

Paisajes bucólicos de Babia en los alrededores de Candemuela.

Paré un rato a descansar a la sombra de la Iglesia de Santiago en Candemuela y después volví a San Emiliano para comer en La Casona de Babia.
Después del café y chupito volví sobre mis pasos para llegar a tiempo de la fiesta del Encuentro.

Después de una mañana tan soleada y calurosa llegué a Torrebarrio cuando el cielo se cubría y amenazaba chaparrón.

Aún llegué a tiempo de probar la empanada con refrescos y las pastas con mistela. Lo importante era charlar con los amigos y recordar Encuentros anteriores. El primero fue en 1997, en Aviados, y la gente fue en el tren de FEVE. Todavía algunos se acuerdan.


Y mientras esperábamos a los últimos rezagados que no terminaban de bajar de la peña un poco de baile al son de la gaita.


Y como tardaba bastante seguimos bailando.