viernes, 23 de noviembre de 2012

Los amantes. Novela de Philip Jose Farmer.

  El asistir y rebuscar en ferias del libro antiguo, desclasificado, tiene en ocasiones la virtud de poder encontrar alguno de esos libros, novelas, poemas, que llevas años buscando; en este caso os comento y recomiendo la lectura de esta estupenda novela de ciencia ficción: Los amantes, del escritor estadounidense Philip José Farmer.
Había leído, hace años, críticas y comentarios muy elogiosos sobre esta obra de 1961, y ahora, que estoy a punto de terminar su lectura veo que no iban descaminados. Es una gran novela.
Un mundo futuro, siglos después de una debastadora guerra mundial, con tres grandes potencias gobernando la humanidad, de nuevo con problemas de superpoblación, que te sume en el mayor de los desánimos y desolación a la tercera página de lectura. Un espanto de vida que los protagonistas ven como lo mas normal y corriente y aceptable.
La oportunidad para el protagonista de escapar a un mundo lejano, en una estrella diferente, y gracias a ello en el nuevo mundo ir descubriendo la falsedad de su mundo personal; sus creencias, invuídas desde niño, sus vivencias, totalmente artificiales, su experiencia, totalmente nula de cualquier cosa realmente viva. Y el amor. Descubre el amor en brazos de una encantadora alienigena.
Y el final, que te deja con la boca abierta y pensando si todo lo que creemos, soñamos, lo que nos parece que vivimos, no será mas que una monumental farsa.
En este enlace encontraréis una excelente crítica de Los amanteshttp://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op01717.htm

  Philip José Farmer fue uno de esos extraordinarios escritores estadounidenses que en los años 50 y 60 revolucionaron el mundo de la literatura desde su pequeño nicho de escritores para revistas pulp. Revistas mensuales que publicaban sus cuentos de alienigenas monstruosos invadiendo la tierra y cosas de ese tipo. A  partir de esos mimbres tan simples elaboraron, en amorosa competencia, las mas increíbles y alucinantes teorías sobre el todo y la nada. Crearon mundos imposibles, reflejos de nuestros miedos e ilusiones, cambiando la literatura banal e insulsa del mainstream por una literatura de ideas, de aventuras, de denuncia, de creatividad continua, de fantasía incontrolable.
El peligro no estaba en la pistola de rayos láser o en la superbomba nuclear, el peligro estaba en estos tipos armados de papel y bolígrafo explorando el universo en todas las direcciones imaginables y dándonos cuenta de ello.
En la foto, durante una presentación de un libro de su esposa Bette Farmer, están también José (como le llamaban los amigos) un tal Isaac Asimov (¡con pajarita!, bueno trabajaba de bioquímico hasta que empezó a ganar dinero con la literatura) y Randal Garret, que ya había publicado su primer cuento a los 14 añitos. Niños prodigios en un mundo cavernícola y fatal.
Si lo encontráis en algún sitio no dejéis de leer este libro.