miércoles, 17 de abril de 2013

Recuerdos de Córdoba.

Comparto con vosotros unas cuantas fotos que hicimos el mes pasado que aprovechamos para conocer un poco la ciudad de Córdoba; durante unos días de descanso paseamos por sus calles y admiramos su cultura y sus gentes.

Fuimos en la semana anterior a la Semana Santa y el tiempo fue variable. En Andalucía se registraban inundaciones en diferentes zonas, pero tan solo un par de días el aguacero nos paró un poco las ganas de conocer la ciudad.
Vamos con esas fotos.

Cualquier rincón de la ciudad está preciosamente adornado, especialmente el barrio de la Judería. En este caso un busto dedicado a  Mohamed Al- Gafegui; gran sabio cordobés prácticamente el inventor de la óptica. De él viene el término gafas pues fue su inventor.

Los patios cordobeses son mundialmente famosos por su maravillosa decoración floral. En este caso es el patio del Zoco; una zona de tiendas de artesanía que visitan millares de turistas continuamente.

También son admirables los restos de la Sinagoga de Córdoba. El barrio de la Judería fue una donación del rey Fernando III el Santo tras su reconquista a los muchos judíos españoles que le habían apoyado en su reconquista.
La mayor parte de estos judíos provenían de León y Segovia y se asentaron en los alrededores de la antigua mezquita; aquí residieron hasta que fueron expulsados por la reina Isabel.

Pero entremos a conocer la preciosa catedral de Córdoba. Está levantada sobre los restos de la antigua mezquita, aprovechando lo que había quedado en pie tras la reconquista de la ciudad.
La mezquita, a su vez, había sido levantada sobre los restos de una basílica bizantina de cuando Andalucía perteneció al Imperio Romano de Oriente, Bizancio, y que los visigodos habían aprovechado en los tiempos de su dominio.
Echando cuentas el templo ha sido por lo menos Ortodoxo, Arriano, Católico, Musulmán, y nuevamente Católico. No está mal. Es la historia de España.

Paseando por su interior podemos caminar bajo los arcos del mas puro estilo cordobés o visitar la tumba del gran poeta Luis de Góngora.

Impresionantes rincones donde se conjugan la espiritualidad mahometana y la cristiana.

Un grato recuerdo el que nos quedó de la catedral de Córdoba. Arcadas de herradura y santos negros clamando al Padre Todopoderoso. Un Patrimonio de la Humanidad que debería cuidarse al máximo.

Pero salgamos al Puente Romano para ver la ciudad desde el río Guadalquivir, que esos días bajaba a punto de desbordarse a su paso por la ciudad.

Caminemos bajo las estatuas dedicadas a insignes cordobeses como Avicena o Séneca.

Visitemos la Casa Andalusí; pálido reflejo del esplendor de los tiempos del Califato. Aprenderemos a hacer papel a partir de trapos viejos; esa fue la manera que aprendieron los árabes de los chinos para fabricar el primer papel y la introdujeron en Europa.
Una plumilla y un papel: y ¡a escribir todo el mundo!.

Pero sobretodo disfrutamos caminando por sus calles y callejuelas aunque Córdoba tiene muchas cosas que ver. Al fondo el Alcázar Viejo donde se encuentran las Caballerías Reales.

Cada mañana nos despertábamos con las preciosas miras sobre la catedral que tenía nuestra habitación del hotel Conquistador.

Aunque algún día llovió bastante en general el buen tiempo nos acompañó y nos dedicábamos a callejear y parar en cualquier placita o rincón lleno de un encanto muy especial.

Frotarle las babuchas a Averroes no nos concedió mayor entendimiento ni discernimiento, pero ya no estamos estudiando.

También disfrutamos mucho con la visita a la Casa Sefarad recordando la vida de los judíos españoles.

Cuando caía algún aguacero nos metíamos en alguna taberna típica cordobesa y nos dedicábamos a descubrir su singular gastronomía. ¡Soy un fan del rabo de toro!

Pasear de noche por las calles de la Judería tiene un encanto especial muy difícil de relatar con palabras. Alado.

En la Plaza del Potro visitamos el Museo de Bellas Artes de Córdoba.

También visitamos y descubrimos el Museo de Julio Romero de Torres. Quedamos prendados de sus obras.

Animaros a conocer Córdoba; sus calles, sus gentes, sus tabernas deliciosas. Os encantará.