lunes, 16 de diciembre de 2013

Roma contra cantabros y astures, libro de Eutimio Martino

Este fin de semana terminé de leer el estupendo libro de Eutimio Martino Roma contra cántabros y astures. Un fantástico trabajo de recreación de las guerras que el Imperio Romano libró contra los últimos pueblos libres del oeste de Europa hasta conseguir añadirlos a su civilización.

Es ya la cuarta edición de la obra original lanzada en 1.981 y completamente revisada. Un trabajo deslumbrante para iluminar cómo transcurrieron aquellas batallas entre romanos y cántabros y astures, pues los propios romanos escondieron o difuminaron el verdadero cariz de una guerra que les resultó increíblemente dura y adversa; aunque finalmente la ganaron e invadieron estos dos territorios libres.
"Fatigado en vano el ejército por largo tiempo y puesto a menudo en peligro, manda al fin Octavio (Aún no se había ganado el título de Augusto) que desde Aquitania se acerque la escuadra por el mar, sorprendiendo al enemigo, y que desembarque tropas" Doce años le llevaron al César Octavio, refugiado en Tarragona pues enfermó gravemente al atacar a los cántabros, poder regresar victorioso a Roma y los senadores entonces decidieron consagrar en su nombre el Ara de la Paz Augusta. A partir de entonces sería llamado Augusto, el Divino Pacificador. Año 13 antes de Cristo.

Conseguir descubrir que Bérguida y Attica estaban el Valle de Valdeburón, Burón, León, que el Mons Vindius era el Macizo del Cornión, el Occidental de Picos de Europa, con sus Peñas Santas bordeando el Jou Santo, lugar de la última batalla contra los Vadinienses, me pareció especialmente admirable pues son los lugares por los que he andado desde que era un chaval pero bastante ignorante de ese pasado cántabro y romano.

Después de leer este libro no volveré a mirar del mismo modo mis queridas montañas. Con razón creían los cántabros que antes subirían las olas del océano que las tropas romanas a sus picos.
Pero además Eutimio Martino continúa con su búsqueda encontrando Aradillos, cercano a Reinosa, donde se produjo la siguiente gran batalla contra los Cántabros y culmina localizando exactamente el Mons Medulius en el Macizo de Peña Sagra.
En la memoria de los cántabros quedó esa guerra perdida por su independencia y libertad llamando sagrados a estos dos macizos.

Una vista del cordal de Peña Sagra, Cantabria. Descubrir que los romanos ponían los mismos nombres a tierras y montañas en los lugares que iban conquistando despistó durante más de un siglo a los investigadores. A Peña Sagra la llamaban Medulio por su forma de sierra de continuados picos, al igual que en el Bierzo llamaron Médulas a los Montes Aquilianos, o nombraron Bérgida a Burón y su valle como más tarde llamarían Bergido al Bierzo que capturaron a los astures.
Un trabajo prodigioso de don Eutimio Martino, Doctor en Filosofía y Letras y Profesor Emérito de la Universidad de Comillas, que sigue investigando y tiene un estupendo blog que os invito a conocer:
http://eutimiomartino.blogspot.com.es/

Su último descubrimiento reconocido es el Castro de Campo Ciudad, a los pies de Peña Corada, Cistierna, León. Que se une a una larga serie de hallazgos estupendos.