domingo, 13 de abril de 2014

Procesion de las palmas, La borriquilla de Leon.

Todavía está desfilando la procesión de las palmas por las calles del Casco Antiguo de León. Unas fotos, en primicia.

El popular paso de La Borriquilla, y el día caluroso, han llenado las calles de gente para ver el paso de la procesión.

En estos momentos la procesión se encuentra en la plaza de la catedral.
Hasta la próxima procesión.

Museo de San Isidoro de León, una nueva visita.

Ayer por la tarde aprovechamos un rato mientras llegaba y no la procesión de La Esperanza para hacer una nueva visita al Museo de San Isidoro.
http://www.museosanisidorodeleon.com/


La nueva estrella de la exposición es el cáliz de Doña Urraca. Pero hay muchas cosas más en este pequeño museo y que son realmente interesantes.
Pero no dejo de pensar que este pequeño cáliz que llegó a León en tiempos del rey Fernando I El Magno fuese el diera origen a las leyendas medievales sobre el Santo Grial. Es la época cuando aparecen los troveros y los trovadores, es el momento en que el Camino de Santiago comienza a popularizarse en toda Europa; nacen las leyendas medievales más antiguas.

Los pintores franceses que realizaron la Última Cena en el Panteón Real representaron a Marcial, el copero, en la parte superior izquierda, llevando la copa de ónice a Cristo para que bendiga el vino. Esa copa, un vaso de murrina, es la que Doña Urraca mandó decorar, con sus propias joyas, para formar su maravilloso Cáliz.
el cáliz de Doña Urraca es el Santo Grial


Recientes investigaciones han descubierto que la copa llegó a León en tiempos de Fernando I, que procedía de Palestina, y que era llamada La Copa de Cristo.
Doña Urraca recibió como herencia la ciudad de Zamora y cuando su hermano Sancho quiso arrebatársela ocurrió el suceso de Bellido Dolfos, que, saliendo de la ciudad y simulando traicionar a su señora, mató al rey de Castilla ante los ojos del Cid Campeador y otros nobles.

Es posible que ocurra un caso similar con el Cáliz de Doña Urraca a lo que ocurrió cuando bajaron de la torre para su restauración con el gallo-veleta de la Torre de San Isidoro.
Descubrieron que era varios siglos más antiguos de lo que suponían y, que, ¡oh, sorpresa! procedía de Jerusalem.

Se descubrió que era un gallo persa-sasánida, de principios del siglo VII. Al parecer fue uno de los gallos de Cosroes; Cosroes II creó un nuevo imperio persa, el imperio sasánida, y se sabe que ordenó eliminar los símbolos cristianos de los templos y reemplazarlos por gallos; su símbolo personal.
Tal vez con el caso de este Cáliz de Doña Urraca nos llevemos sorpresas similares, que hasta hace poco se pensaba que databa del siglo XI,  resulte ser un cuenco con una historia de 20 siglos por lo menos.

A mis amigos peregrinos siempre les aconsejo que aprovechen la tarde que pasen en la ciudad de León para visitar este Museo de San Isidoro. La próxima vez que acompañe a un grupo tendré nuevas historias para contarles.


Y bueno, después nos fuimos a ver la procesión de La Esperanza y tomar unas limonadas; que estamos teniendo en León unos días magníficos esta Semana Santa.