sábado, 5 de julio de 2014

Aviones de camuflaje en nuestros cielos; y nosotros sin enterarnos.

Ayer por la tarde me encontraba sentado en una terraza de la Plaza de San Martín, corazón del Barrio Húmedo de León. Una típica tarde de fin de semana con los vendedores de discos piratas, las despedidas de soltero, niños jugando con pompas de jabón. Como suelo llevar una pequeña cámara de fotos encima hice alguna toma al azar.

Pasan muchos aviones sobrevolando la tierra leonesa, la plaza está orientada al sur y la tarde no estaba muy nublada; las luces del atardecer le dan un tono dorado y precioso a las fotos.

Y cuando digo aviones es que son aviones; amplías la foto y se distingue perfectamente su silueta. Con su chorro de gases a cola.

Pero, de improviso, veo pasar un avión, (a mis ojos y cerebro le pareció un avión exactamente igual que los demás; y pasarían una docena de aviones en poco más de una hora) pero es un avión que no deja traza de gases, los llamados chemtrails, y tiro un par de fotos. Me picó la curiosidad; los aviones no tienen porqué ir soltando gases continuamente, pero es que tardó varios minutos en ocultarse tras las casas y en ningún momento dejó traza de gases. Cuando llegue a casa paso las fotos al ordenador y miro que tipo de avión puede ser, pensé en aquel momento; estaba con mi esposa tomando un chato. No las miré hasta esta mañana pues me quedé viendo el partido de fútbol hasta el final.




Pero cuando amplío la foto para ver mejor el avión lo que veo es: ¿qué tomadura de pelo es ésta? ¿cuál es la forma auténtica de este avión? Pues yo estaba totalmente convencido de haber visto un avión. Hago muchas fotos de paisajes, de cielos, de crepúsculos, cosas de esas, y cuando veo un avión en la foto sale un avión. ¿Qué era lo que estaba pasando sobre nuestras cabezas a las 21.05?

Pues ahí tenéis al "avión" y su aspecto aproximado bajo el camuflaje extraordinario. La próxima vez que bajen y paren a tomar algo; yo convido. El ambiente del Barrio Húmedo es estupendo y se llevarían un buen recuerdo de estas tierras y estas gentes.

Yo seguí haciendo fotos a la plaza y a los niños jugando con las pompas de jabón del artista callejero y después nos fuimos a ver el fútbol, que parecía que iba a ser un partido interesante. Igual de aburrido que todos los anteriores; lo único que me extraña es que no se lesionen más jugadores. Ayer cayó Neimar y otro día será otro jugador.