viernes, 31 de octubre de 2014

Setas del Bierzo, Leon.

El domingo pasado estuve de excursión por un rincón del Bierzo oriental, la zona de Igueña y Colinas del Campo, y la profusión de setas que me encontré al borde del camino fue tal que no tuve por menos que hacer unas cuantas fotografías. No entiendo de setas, solo soy aficionado a comerlas en un restaurante de confianza, pero me encanta su maravilloso y apartado mundo propio: el mundo de los hongos.


Esa seta de la foto es una Amanita muscaria, la popular matamoscas; pero ahí termina mi saber micológico.

Se encuentran a menudo en los bordes de los caminos y muestran unos colores muy llamativos, pero no se deben tocar pues son muy tóxicas y cualquier seta, si no estás absolutamente seguro de que es comestible, debe permanecer en su lugar de nacimiento.
No obstante os subiré unas fotos para que descubráis la increíble variedad de setas que se pueden encontrar en El Bierzo, León.

Esta seta bien podría ser una Clitocybe nebularis. O bien otra seta del grupo Clitocybe o incluso un falso rebozuelo.

Seguramente un Xerocomius badius, el popular Boleto bayo, pero también podría ser un boletus edulis. Había unos cuantos y pesarían más de un kilo cada uno.

En el Bierzo es muy común encontrar políporos de un tamaño considerable en las raíces de los árboles; cada árbol, pino, roble, castaño, etc, tiene su poliporo asociado.

Estas setas podrían ser del tipo Clitocybe rivulosa; muy venenosas. Se les llama clitocibe de las cunetas y aunque estas setas suelen ser blancas hay que tener cuidado: dependiendo del terreno las setas toman tonalidades diferentes pues absorben todo lo que tienen a su alrededor. Podrían ser también del tipo Lactario rojizo pero igualmente es mejor dejarlas donde están y fotografiarlas sin tocar nada.

En esta foto os muestro el caso contrario: un par de ejemplares de Russula sanguinea. El ejemplar al que le daba el sol tenía el sombrero casi totalmente blanco mientras que su compañera, arriba a la derecha, mostraba el precioso color sangre que les da nombre.

Esta cuarta seta no sé bien a que tipo pertenece; podría ser un Cortinarius orellanus, pues crecía en una zona de pinares. Tenía un buen tamaño para ser un cortinario de montaña pero es que a los hongos también les está afectando, y mucho, el elevadísimo nivel de CO2 que hay en la atmósfera, cada año les encuentras más grandes, mas obesos.

Aunque para seta extraordinaria nada como una Macrolepiota procera, la conocida seta parasol. La seta de la foto os puede dar una idea, y ¡aún las había más grandes!

Aquí tenemos un maravilloso Hygrophorus nemoreus,

Y esta seta bien podría ser una Hygrophorus russula; que son muy ricas.

Esta podría ser una Russula emética, muy rara de encontrar y muy tóxica. Solo mirar o fotografiar pues ese color la hace muy atractiva.
En los libros de consulta la dan como un tipo raro de seta sin embargo se puede encontrar en cualquier rincón de la provincia de León.

Hay setas que destacan por su tamaño, otras por sus colores, otras por sus formas; cada una es especial. Me parece que la que aparece en la foto es del tipo Cantharellus cibarius o Rebozuelo; era muy pequeña y no me pude acercar más para fotografiarla.

Una bonita colonia de Lycoperdon echinatum o tal vez perlatum; cuando eclosionan se abren por arriba.
Son los llamados Pedo de lobo, muy comunes por estas tierras. También los lobos.

Otra Amanita, tal vez del tipo rubescens o una pantherina. Mejor dejarla en su ambiente.


Las setas de pequeño tamaño o de colores poco vistosos no tienen por qué ser despreciadas, cada una tiene su encanto propio. La que aparece en la segunda foto podría ser del tipo Clitocybe gibba.

Amanita solitaria, o posiblemente amanita citrina bastante decolorada. La primera es un tipo comestible y muy raro de amanita pero si es la citrina mejor no tocarla.


Otros hongos diferentes que te encuentras por los montes del Bierzo; la última foto debe de ser una Lepiota excoriata.


Esta podría ser un grupo de Mycena clavicularis pero también una Cystolepiota sistrata.


Tal vez una Coprinus comatus, que es comestible y de agradable sabor.
En España se les suele llamar seta barbuda y es muy apreciada por su sabor, pero,eso sí, hay que recogerlas antes de que aparezcan las láminas azules y negras que se ven en este par de ejemplares.

Estas setas podrían ser del tipo Higrophorus, pero no estoy seguro, podría ser un Lactarius quietus, el lactario de los robles. No soy un experto pero eran setas en un robledal.


Esta me pareció una Russula sanguinea maravillosa, ¿estaré equivocado?


Y para despedir el recorrido micológico por el Bierzo una Tricholoma aurantium realmente preciosa.
Hay varias asociaciones en la provincia de León que llevan muchos años dando a conocer el mundo de las setas, la más antigua es la Sociedad Micológica San Jorge, y también en El Bierzo.
En este enlace podréis contactar con la sociedad micológica más cercana a vuestro domicilio.
http://www.foromicologico.es
Animaros, aún queda mucho otoño por delante y cuando os queráis dar cuenta ya estaremos de nuevo en primavera con una nueva provisión de hongos extraordinarios por todas partes.