sábado, 26 de diciembre de 2015

Tiempo desarticulado, novela de Philip K. Dick

Tenía pendiente de leer otra obra maestra de Philip K. Dick, (no, no las había leído todas) y no es ni más ni menos que Tiempo desarticulado; cada lector tendrá sus puntos de vista y he leído críticas poco favorables hacia esta novela pero a mi me ha encantado, he disfrutado, atrapado por la intrigante trama en un futuro ya pasado, pues la novela se sitúa en 1997, pero para los protagonistas está por venir pues ellos viven en 1958 ¿o no?
Pues no, como en las buenas novelas de Dick nada es lo que parece y si crees saber algo ese algo será tan falso como una moneda de tres euros.
¿Padece alucinaciones? ¿Toma drogas? ¿Sigue alguna superchería nueva o antigua? ¿Le parece que necesita libros de autoayuda y cosas de esas? Entonces no lea esta novela, bueno, mejor aún, no lea obra alguna de Dick.
http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00054.htm

Si el tiempo puede estar desarticulado y usted no es consciente entonces puede pasar cualquier cosa, y cualquier cosa puede ser tan cierta como su contraria. En aquellos años 50 Dick y su esposa eran vigilados por el F.B.I. debido a sus "ideas izquierdistas"; cualquiera de sus lectores le habría explicado al Bureau que este escritor estaba bastante, pero bastante más allá de las pellejudas ideas de derecha e izquierda. Y esta novela es una muestra clarísima. Según he leído Dick llegó a hacer incluso amistad con uno de los agentes que le vigilaban día y noche y poco después escribió El hombre en el castillo.


Dick publicó esta novela en 1.959 y el guión de la película El show de Truman está basada en ella pero fue estrenada en 1998, un año después de cuando se sitúa la trama y lógicamente tuvieron que hacer cambios, aún así fue un gran éxito de taquilla.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Viaje por el norte de España, Final: Santiago de Compostela.

Y al fin Compostela. Un largo y bonito viaje en tren por el norte de España ha de tener un buen colofón y qué mejor destino que Santiago de Compostela. Aunque llovía un poco aquella mañana al ser festivo y haber llegado un buen grupo de peregrinos había bastante ambiente por las zonas aledañas a la catedral.

Como me alojé en A tafona do peregrino aproveché para dar antes de nada un paseo por el mercado de abastos buscando marisco, pero al ser lunes y festivo había muchos puestos cerrados y no encontré lo que buscaba con ahínco: la oreja de Venus; ¿nunca la habéis probado? La encuentro muy superior a la ostra. Y después nos vamos a buscar a los amigos.

En la Plaza del Obradoiro se encontraban reunidos para hacerse una foto unos doscientos Hospitaleros Voluntarios del Camino de Santiago llegados de toda España, de Francia, Alemania, Italia, incluso alguno de los Estados Unidos de América. Conmemoramos los 25 años del nacimiento de tan singular asociación, a la que yo pertenezco desde hace 10 años, y nos hicimos una foto conmemorativa haciendo la forma de los dos números en plena plaza y bajo una pertinaz llovizna que nos estropeó un poco el acto.
Espero que la foto, nos la hicieron desde el Palacio de Rajoy, saliera bien pues justo cuando los fotógrafos salieron al balcón para hacer sus disparos nos calló un buen chaparrón.
Llueve en Santiago, ¿y luego?

Tras despedirme de los Hospitaleros Voluntarios, que tenían comida organizada en la Hospedería de San Martín Pinario, don Mario Clavel Blanch, el insigne profesor y gran amante del Camino, me llevó a comer a Casa Manolo, donde tantos y tantos peregrinos recuperan sus fuerzas menguadas tras pasar tantos días haciendo el Camino de Santiago. Muy recomendable, se come estupendamente y a un precio asombroso; por lo barato.


Horas mas tarde comienzo mi ronda nocturna en O´Filandon tomando un estupendo mencía para entonarme, por fin hacía algo de frío después de tantos días calurosos en este extraño mes de diciembre y mis huesos notaron el cambio. Los muchachos dejan notas de lo más curioso colgando de las paredes, alguna incluso tiene una gracia peculiar.

Después viene bien caminar un poco por las calles y plazas de la ciudad. Terminé cenando en un restaurante de la calle Raiña, muy sencillo y relativamente barato.

El día de la Inmaculada Concepción es fiesta en Santiago de Compostela y volví a quedar con don Mario que me llevó a conocer un lugar estupendo: Casa Felisa, que tiene un patio espectacular, y tomar allí un buen vino godello de Valdeorras es un lujo. Está en la calle Rúa Porta da Pena, un poco más arriba de San Martiño, en la foto.


Para comer me dí un homenaje, es fiesta especial este día para uno que hizo la mili en infantería, y me fui hasta O Curro da Parra, en la Rúa Travesa. Es un sitio pequeñito pero que preparan unos platos muy curiosos, ¡setas con piñones! Rico, rico.
Y después algún chupito de caña de hierbas en la zona de Santo Agostiño; más bien como digestivo, no me fuera a sentar mal tanta delicatessen.



Como en estas fechas oscurece tan pronto casi todas las fotos son nocturnas; tan solo llevé en este viaje una pequeña cámara Samsung.
Me gusta pasear por el casco antiguo, ir de un sitio a otro, tomar un chato en Bierzo Enxebre y media tabla de pulpo en Los sobrinos del padre, en la rúa da Troia, y después bajar hasta la rúa da Raiña a tomar otro chato en la vinoteca Ventosela, o en María Castaña, o en O Gato Negro, o en...

En fin, aunque a las diez de la noche ya casi no había un alma por las calles para quien conoce un poquitín Santiago de Compostela nunca falta un sitio donde cenar y tomar la arrancada. Pero antes de partir hay que rendir homenaje a don Alfonso II El Casto, que fue quien comenzó todo este follón y maravilla que es Compostela.
Hasta la próxima Santiago, que será la semana venidera. Pues allí pasaremos la Noche Vieja, ya os contaré algo.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Viaje por el norte de España, 4º parte: La Coruña.

La siguiente ciudad que visité en mi viaje por el norte fue La Coruña. Ciudad majestuosa como pocas, y os paso unas fotos de recuerdo de una jornada estupenda.

En La Coruña me esperaban Santiago Navarro y Gador, extraordinaria pareja que conocí gracias al Camino de Santiago, y ellos se prestaron a llevarme de un sitio a otro mostrándome la ciudad con verdadera pasión y cariño intenso.

Gracias a ellos pude hacer fotos desde la zona de O Portiño al centro de la ciudad, parando, ¡como no! en el pulpo del Paseo Marítimo.

No subimos a lo alto de la Torre de Hércules debido al gentío que había ese domingo pero paseamos hasta el Club del Mar y zonas aledañas. 20º C a la sombra hacía en la ciudad.

Tras el paseo me llevaron al Fogar de Estrella Galicia, sin duda la cervecería más grande en la que he estado nunca. Y comimos después estupendamente en un restaurante cercano.

Por la noche, ya a solas, caminé hacia el centro para recorrer esas calles llenas de encanto que tiene La Coruña.


Para un viejo peregrino es inexcusable acudir hasta la Iglesia de Santiago; la parroquia de los ingleses le decían en la Edad Media, pues cuando los pilgrims llegaban de las islas británicas al puerto subían hasta ella para recibir la bendición peregrina antes de partir hacia Santiago de Compostela.

La Plaza de María Pita estaba sensacional, llena de niños y con un jolgorio impresionante. Muy divertido, me quedé a cenar en un lugar cercano, en la Rúa Barrera.

Y después, ya bien cenado, me fui a ver a unos amigos y charlar largo rato de los libros que nunca escribimos ¡y cuánto nos reímos!
A la cama tras el penúltimo chupito.

martes, 22 de diciembre de 2015

Ciencia Ficcion, Nueva guia de lectura, de Miquel Barcelo García.

La nueva guía de lectura de Ciencia Ficción de Miquel Barceló no es que sea buena es que me parece inexcusable su lectura para todo buen aficionado a este tipo de literatura.
Al haber leído la mayor parte de las obras que comenta no puedo estar más de acuerdo con Barceló en sus apreciaciones y consejos tanto como autor como editor, y el repaso que da al tema, comenzando por las revistas, los pulp, los fanzines y magazines me parece extraordinario.
Incluso te provee de enlaces para consultar algunas obras y autores de los que no tenía noticia: http://www.ttrantor.org/IniEntrar.asp
http://locusmag.com/

Por cierto, a mí tampoco me gusta el término syfy y de ese canal últimamente solo veo la serie de Los Bibliotecarios.
http://www.syfy.es/

Leer ciencia ficción: esa es la solución y Miquel Barceló va haciendo en esta nueva guía un repaso impagable de autores y obras de éxito notable que os aconsejo leer; si preferís comenzar por algo menos técnico y más fantástico series como Terramar de Ursula K. Le Guin os vendrá de lujo. ¿Preferís fantasías heroicas? Comenzar por Conan, de Robert E. Howard por ejemplo o alguna novela de Fritz Leiber. ¿Y la ciencia ficción? ¿Por dónde empezar? No sabría deciros hoy día, yo comencé leyendo a Julio Verne, 20.000 leguas de viaje submarino y otras muchas y continué con H. G. Wells, La Guerra de los mundos y siguientes. La guerra de las salamandras, de Karel Capek, es buena vacuna contra extremismos y totalitarismos, os lo aseguro. Y Muerte de la luz, de George R. R, Martin os convencerá de que se puede viajar a planetas lejanas y seguir siendo romántico, aunque de este autor mi libro favorito es Los viajes de Tuff.
Tal vez hoy día prefieran los muchachos comenzar por leer a Isaac Asimov y sus cuentos de robots y con la edad llegar a joyas como Cronopaisaje de Gregory Benford. De las obras publicadas en los últimos años me encantó La era del diamante, de Neal Stephenson.
Aquí tenéis una entrevista donde Miquel Barceló desgrana sus gustos y opiniones literarias: http://www.jotdown.es/2012/04/miquel-barcelo-en-nuestra-sociedad-mercantilista-si-alguien-puede-sacar-beneficio-de-clonar-un-humano-lo-hara-y-punto/


http://tienda.cyberdark.net/ciencia-ficcion-nueva-guia-de-lectura-n10475.html
Miquel Barceló García es editor de la prestigiosa Ediciones B y ha escrito varias obras obras divulgativas y de ficción y las dos guías de lectura de ciencia ficción.
https://es.wikipedia.org/wiki/Miquel_Barcel%C3%B3_Garc%C3%ADa
Gracias a esta guía podréis conocer Juan Raro, una maravillosa historia de Olaf Stapledon, El Hombre Demolido, de Alfred Bester, Más que humano, de Theodore Sturgeon o Mutante de Henry Kuttner, maravillosas historias del siglo XX; el incluso podréis saber de qué va El hombre en el castillo, de Philip K. Dick antes de que veáis la serie de televisión que ya están publicitando.
Os encantarán esas obras.

Unir ciencia y aventuras con un toque de fantasía es la causa del gran éxito popular de la ciencia ficción, pero no es nada fácil, hoy día, lograr algo así y que sea del gusto de los lectores.
Estas navidades comprar algún libro de ciencia ficción y ¡a disfrutar!

sábado, 19 de diciembre de 2015

Los cerebros plateados, novela de Fritz Leiber

Ayer mismo terminé de leer esta maravillosa novelita titulada Los cerebros plateados cuya portada os expongo para que si algún día la encontráis no dejéis de comprarla y leerla. Es una obra de las llamadas menores del famosísimo escritor estadounidense Fritz Leiber.

Fritz Leiber comenzó a publicar allá por el año 1.939 sus primeros cuentos; fue un maestro del relato corto y los cuentos fantásticos, de terror, de ciencia ficción, de lo que se le ocurriera, y ya en 1.943 sacó adelante sus primeras novelas. Para mí es el maestro de las fantasías heroicas, y de su mano salieron las mejores historias de Dragones y Mazmorras; nunca ocultó su admiración por el maestro del terror H. P. Lovecraft y por el escritor inglés Robert Graves, el autor de Rey Jesús, pero el caso es que con Esposa hechicera, publicada en 1.943, ya conoció la fama y ganó un montón de dinero lo que le permitió vivir bastante bien y escribir sobre cualquier cosa que le apeteciera. Por ejemplo ciencia ficción; y en el año 1958 lanza The Big Time y todos los escritores y lectores del género se rinden a sus pies, ¡el autor de las novelitas de Dragones y Mazmorras es un genio de la ciencia ficción! Se llevó todos los premios habidos y por haber.


En el año 1961 publica Los cerebros plateados, que es una charada que tan solo un maestro como Leiber se atrevería a llevar a la imprenta. Yo comencé a reírme en la primera página y la cantidad de carcajadas que me arrancó su lectura me parece impagable, verdaderamente.
¿De qué va Los cerebros plateados? Pues de "los intelectuales", la gente estirada y fingida que va por la vida de "escritor" "pintor" "músico" etc. y son unos petardos como personas y unos ignorantes de tomo y lomo. El protagonista, humano, se hace llamar Gaspard de la Nuit (me encanta esa suite de Maurice Ravel) y dice ser escritor, aunque no pasa de ser mecánico (¿a quien me suena eso?) pues en su tiempo del futuro los libros de todo tipo son escritos por máquinas redactoras y él tan solo se limita a introducir los manidos clichés de cualquier historia y pasarles el polvo mientras redactan las historias. Tiene por compañero y colega a otro escritor, en este caso robótico, Zane Gort que se gana una pasta gansa escribiendo relatos románticos para robots y por amante a la fogosa, también escritora, Eloísa Ibsen (que no tardará en traicionarlo y dejarle tirado, más exactamente en plena calle con un puñetazo en la cara propinado por su nuevo amante Homero Hemingway, el tío cachas) pero no tardará en quedar prendado por los encantos de la enfermera Bishop (que tan solo usa como vestimenta una bata blanca y lencería de lujo y trampa) la cuidadora de los cerebros plateados pues ha estallado la revolución de los intelectuales, se han cargado las máquinas redactoras, ya no se publican libros, nadie (aparte de los robots) sabe escribir ni la lista de la compra y esos cabeza huevo resultan ser los cerebros cultivados de los mejores escritores, músicos y pintores del siglo XX que se mantienen dentro de una estructura futurista perfectamente conservados y tan solo de ellos puede provenir el renacimiento de la literatura y otras artes. Cuenta con la ayuda de Zane para protegerlos pero este latoso amigo se enamora de la róbix Rosita Rubores que trabaja como censora, siempre atenta a conservar la moral impoluta, en la editorial Rocket House y casi siempre andará a su puñetera bola dejando al pobre Gaspard corriendo de un sitio para otro cuidando de los cerebros plateados y deseando que le cuide la enfermera Bishop (y además bien a fondo)


En fin, una charada de novela en la cual Fritz Leiber les da un repaso de órdago a todos los "famosos intelectuales" de su época. Hay que haber leído bastante literatura estadounidense del siglo pasado para sacarle el jugo que tiene esta ficción pero aún así no deja de ser la obra de un artesano extraordinario que de un chiste es capaz de sacar una obra de arte.
Os la recomiendo, encontraréis pequeñas joyas como esta:
En la última fortaleza del último planeta defendido por los terráqueos, Grant Ironstone sonrió a su aterrado ayudante Potherwell. "Cada victoria del Gran Khan -dijo Grant pensativamente- acerca más a la derrota a los octópos amarillos. Te diré por qué, Potherwell, ¿sabes cuál es la fiera más terrible, más astuta, más peligrosa de todo el universo cuando se despierta? "Un octopo enloquecido", sugirió Potherwell. Grant sonrió. "No, Potherwell -dijo colocando un dedo sobre el estrecho tórax  del tembloroso ayudante-. Eres tú. ¡El hombre! ésa es la respuesta."
Ya os digo un genio, don Fritz Leiber

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Viaje por el norte de España, 3º parte: Ferrol

Continúo rememorando mi último viaje por el norte de España gracias a algunas fotos que me sirven de apoyo, caminar callejeando al albur de los cuentos que a mi mismo me relato, y el tren.
La mirada del viajero veloz como la vida sobre los viejos campos y los cielos inmensos.
De Oviedo marché hasta Ferrol.

Salimos de noche en el tren de ancho métrico y cuando comienza a levantarse la niebla y nos alcanza la alborada ya estamos bordeando la costa más allá de Cudillero.

Luarca, Navia, La Caridad, lugares por los que pasé caminando el año pasado recorriendo el Camino de Santiago por el Norte de España, discurren a nuestro lado; las paradas son breves y apenas puedo disparar alguna foto por la ventanilla del tren.

Tapia de Casariego queda muy lejana y el tren se dirige hacia Vegadeo; peregrinos, ¡en estas fechas! suben y bajan del tren para saltarse algunos kilómetros de andadero. La ría del Eo se muestra espléndida en un día luminoso como pocos.

Desde Vegadeo el tren entra en tierras gallegas y pasamos a recorrer La Marina Lucense. Ribadeo, Rinlo, Foz, Burela, Viveiro, Espasante, Ortigueira, y a partir de Porteiro el tren se va tierra adentro hacia nuestro destino del día.

Desde el año 2003 no volvía por Ferrol y me ha gustado los cambios que han realizado. La ciudad está muy bonita.

Llegar a Ferrol y mis piernas se encaminan rápidamente hacia el puerto, el Museo de Anclas y la Biblioteca Naval, la plaza de Eduardo Pondal, la vista de los barcos de guerra de la Marina Española, no se necesitan más explicaciones.
Se come estupendamente en cualquier mesón de la Calle María y no tendrá problemas en encontrar alguno a su gusto. De aquí parte un ramal del Camino Inglés a Santiago de Compostela que cada año más y más peregrinos se animan a recorrer a pie. Tal vez algún año venga a patearlo.

Por la noche recomiendo bajar hasta el Paseo da Mariña y parar a la vuelta en algún lugar extraordinario de la calle San Francisco.

Era sábado, la temperatura no bajaba de los 16 grados centígrados y la calle Real o la de María estaban rebosantes de gente yendo de un sitio a otro y cenando en los estupendos restaurantes de la zona.
Después de tan largo viaje en tren mereció la pena parar en Ferrol y volver a pasear por sus calles. Muy recomendable, agradable la ciudad y encantadores sus habitantes.