jueves, 19 de febrero de 2015

Un año de musica: Requiem en la mayor, de Biber

Tal vez, si habéis leído las entradas anteriores, penséis que el barroco en música se circunscribió a Italia y los músicos italianos y nada más lejos de la verdad, el barroco se extendió por toda Europa en pocos años. Uno de los músicos que sobresalen con sus obras de un barroquismo maravilloso fue Heinrich Ignaz Franz von Biber. Franz para los amigos, pero comúnmente se le llama por el apellido: Biber.


Este disco que os presento como ejemplo es una grabación que realizó Ton Koopman con el Amsterdam Baroque Orquestra y Choir, y varios cantantes en el año 1.992 en la capilla Nederlands Hervormde Kerk de la ciudad de Vreeland, Holanda, para el sello Erato Disques.

Ton Koopman es un extraordinario músico holandés, organista, clavecinista y director de orquesta. Fundó la Amsterdam Baroque Orquestra en 1.979 y dirige a menudo la gran orquesta del Concertgebouw; sus grabaciones se cuentan por docenas y es especialmente reconocido por sus trabajos sobre la música de J. S. Bach.
http://www.tonkoopman.nl/



En este vídeo de prueba podéis escuchar una parte de esta grabación para que descubráis a Biber.

Bueno, ¿y quien fue ese tal Biber? me preguntaréis. Yo tampoco le conocía hace unos años, no venía en mis libros sobre la historia de la música, hasta que por el consejo de un experto en música barroca compré este disco. Y vaya con Biber.
Un músico austriaco que vivió entre 1.644 y 1.704. Si el barroco había comenzado con Monteverde Biber le sacó todo el unto que tenía el tema, cerró la puerta y tiró la llave. Los que viniesen detrás que inventaran algo nuevo.
Fue maestro de capilla en Salzburgo, (quedaos con el nombre de esta ciudad austriaca) en 1.684 y ejerció su tiranía musical hasta su último aliento. Veinte años seguidos componiendo música para su alteza el príncipe-cardenal de Salzburgo.
Y escribió de todo.
Sí, detrás vendrían Pachebel y un tal J.S.Bach, pero es que Biber ya les había dejado en mantillas antes de que comenzasen a componer. Nunca le superarían.



Gracias a la labor de investigación de gente como Ton Koopman se descubrió la música de Biber y las primeras grabaciones de Las Sonatas del Santísimo Rosario fueron un éxito mundial y todos los musicólogos se tuvieron que rendir a la evidencia. Biber fue un portentoso violinista y cualquiera que escuche estas sonatas se rendirá a la evidencia.

Interpretar a Biber solo está al alcance de los mejores violinistas del mundo. Pero es que además compuso mucha música de cámara, coral, conciertos, óperas, serenatas y misas para las iglesias del cardenal.
No hace mucho se descubrió su Missa Salisburgensis, ¡atentos! Una misa para 53 voces independientes. Y todo sonando maravillosamente.
Habrá que volver a Salzburgo siglos después para que otro portento musical, un tal W. A. Mozart se atreva a superar el genio de Biber.
¿No está mal el barroco, verdad?
http://es.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Ignaz_Biber

Pero, oye, me dice un pajarito, ¿no hubo barroco en España? Con todo su imperio mundial ¿y no se compuso nada de música barroca?
Pues también estaremos equivocados. Se compuso música a manta, el problema es que, como ocurrió con Biber, la mayor parte está perdida o ignorada en algún cajón de alguna catedral o monasterio.
Pero algo encontraremos para las próximas entradas.