domingo, 27 de marzo de 2016

Mis viejos comics: Los Cuatro Fantasticos de John Byrne

Corría el año 1981 cuando el dibujante estrella de Marvel John Byrne abandonaba la exitosa Patrulla X para hacerse cargo de nada más y nada menos que de Los Cuatro Fantásticos.
Muchos nos frotábamos las manos, ¿qué será capaz de hacer el genio?, ¿qué?

Pues lo primero que se le ocurre es enviar a la fantástica Susan Storm ¡a la peluquería!
Sí, ese monstruo que surge de las profundidades soy yo y ni siquiera la peluquera de impresionante delantera será capaz de pararme, ¡acabaré con ese pérfido peluquero! Y también con el dibujante.

El caso es que hay nuevas y divertidas aventuras de Los Cuatro Fantásticos y La Cosa sigue a lo suyo: ¡de panadero! Y reparte a base de bien.

Pero enchironar a un mago maloso como Diablo no es tarea fácil incluso para los Cuatro Fantásticos pero para atrapar a un mago qué mejor que el más grande de todos ellos: el Doctor Extraño.

En la siguiente aventura La Antorcha Humana tendrá que vérselas con uno de los enemigos de Spiderman, el mafioso llamado Cabeza de Martillo. No será enemigo para Antorcha.

Pero en la aventura siguiente la cosa se pondrá más caliente y tendrán que pelear con el planeta viviente, el llamado ¡EGO! Que vuelva Galactus, ¡que vuelva Galactus!

La vida de Ego es asaz interesante como la de todo planeta loco y en esta página nos cuentan su desarrollo. ¿Volverá  Galactus, eh? ¿Volverá Galactus?

Pues no regresó y en el siguiente número como se cumplían los veinte años del nacimiento de Los Cuatro Fantásticos John Byrne nos hizo regresar al origen, al año 1.961. ¡Uff! Y pensar que en aquellos días Reed Richards ya estaba probando un motor estelar experimental, ¡qué genio!

De vuelta al origen tendrán que volver a defenderse de su archienemigo: El Doctor Muerte. Pera aunque reducidos a la mínima expresión los 4F son mucho Cuatro Fantásticos.

Una vez eliminada la amenaza de Muerte la Antorcha se va a lo que verdaderamente importa: a ver a su novia. Ya se encargaran los otros tres de las siguientes amenazas.

Y la siguiente resulta ser una altísima y bellísima hembra alienígena, ¿será además inteligente? Por dios, que lo sea, que lo sea, ya nos entenderemos de algún modo.

Pues resultó que sí era inteligente y Reed Richards consiguió comunicarse con ella gracias a uno de sus ingeniosos inventos: el traductor universal. Como premio la belleza alienígena le presenta a toda su familia, unos exploradores clónicos llegados desde una lejana estrella. Reed les consigue el Indium que necesitaban para continuar viaje y yo seguía haciendo el indio en la universidad, intentando aprobar alguna asignatura. ¡Indium!, ¿dónde se consigue eso? que me voy a clonar inmediatamente para salir a buscar bellezas alienígenas.
Pero volvamos con Johnny Storm y averigüemos cómo le va con esa novia suya, tan recatada ella.

¿Que no sabes, Johnny, lo que tienes delante? ¿Y ella solo sabe que lo tiene? Pero que no sabe para qué sirve. ¡Err! Yo la hubiera sacado a bailar y caballerosamente le hubiera enseñado para qué sirve eso que tiene mi niña. Deja a ese tontón de Johnny Storm, y verás como la cosa enseguida se calienta.

El caso es que Antorcha terminó por enseñarle, son lentos de cojones los norteamericanos, para que sirve eso que ella tiene y la cosa ya se puso caliente, caliente, ¿y ahora qué? dice La Cosa. Pues hombre, lo de siempre.

Si todo está en la mirada supongo que algún día le perdonaré a John Byrne que mandara a La Chica Fantástica a la peluquería, pues el caso es que la pintaba bien guapa, que es lo que importa. Seis años estaría al cargo de los guiones y lápices y para muchos fue la mejor época de Los Cuatro Fantásticos; para mí no pero respeto la opinión ajena.

Y por hoy abandonamos temporalmente a La Primera Familia Fantástica pero tarde o temprano volveremos a visitarlos y sentir escalofríos ante las terribles amenazas que acechan al género humano. Sabemos que ellos están ahí, siempre estarán ahí, y nosotros con ellos.
La próxima semana os aviso: ¡habrá guerra! No os la perdáis.